domingo, 31 de diciembre de 2017

Lilith

Dejemos árido el paisaje,
arañemos cicatrices
y que crezcan nuevos árboles
de viejas cenizas.
Márcame tus dientes
destrozando mi mandíbula,
que cada vez que apriete
sienta tu abismo dentro.
Déjame salvaje,
herido,
déjame en el frío
y que viva dulce este dolor.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Arráncame los ojos

Buitres sobrevuelan alacenas. Son luces, lagos, escenas perdidas en rechazos. La nieve en tus manos, muerte en un inconsciente abrir y cerrar de ojos. Parpadeo como un último encendido de bombilla, y el llanto, siempre en secreto, dentro de casa, a puerta cerrada. Si observo el continente, se hace eterno. Si observo, el continente se hace eterno. Una coma cambia la intención. Una intención debería subyacer en la palabra. Si la palabra está vacía, continente árido. Lléname de intenciones, y abriré la puerta al llanto. Descubre el secreto, y este poder será nuestro. Pero no hay quién rompa. No hay quién derribe muros de cristal sin miedo a que sangren sus heridas, sin miedo a que las cicatrices le recuerden que un día estuvo ahí, y sobrevivió.

miércoles, 17 de mayo de 2017

W.

En tu metal mis lágrimas. En esta muerte el duelo se hace hogar. Esta normalidad anormal, esta distancia sangrante, este silencio eterno. En todo eso, la angustia y la sed. Y luego, todos los días que no escribí, las cruces en el calendario y las auroras boreales. El frío, el calor, el sentir. Tus pies fríos y tus labios húmedos. Los planes sin hacer, el impulso en nuestro latir, el hogar bajo el edredón, mis ganas de vivir. Pues adiós.

miércoles, 18 de enero de 2017

metal

El impulso fue calor allá donde la nieve cubría mis párpados. Ahora, esta espera que me lleva hacia la nada. Fue hogar cada impulso, para volver al metal. Siempre al metal. Fue calor ver quemar el ataúd. Fue calor ver bailar el cielo. Fue calor caer. Es metal ahora contener. Es metal corazón frío. Será metal vivir. Será calor la muerte, cuando la muerte no sea ajena.


lunes, 21 de noviembre de 2016

calor

Camino como sin ganas
refugiándome en el calor
del recuerdo que desprendían tus muslos
la primera vez que pude tocarlos desnudos.
Era invierno y tus ojos
ya me advirtieron del miedo,
me regalaron lágrimas invisibles
disfrazadas de carcajadas.
Esa falta de compromiso
revelaba miedo.
Esa volatilidad
revelaba miedo.
Ese parpadeo rápido y arrítmico
revelaba miedo.
Pero ese miedo
era bello.
Y ahora el miedo es mío
por no ver presente
en tus brazos.
Quizás más tarde,
en universos paralelos,
o estrellas que mueran,
nuestras sonrisas se dibujen
pegadas por el aliento
y en el cristal nuestras manos
queden marcadas.
Y si no,
seguiré caminando como sin ganas,
refugiándome en estos breves recuerdos
que ahora me mantienen vivo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

.

Por favor,
que esto no sea anécdota.
Que por breve
no nos aboque al olvido,
que el amor siga
intacto
punzante
debajo de la piel.
Que sea revés,
mar bajo la lluvia,
arena sobre los pies,
tierra en mi sed.

sábado, 5 de noviembre de 2016

frío noviembre

Llueve y me vuelvo metal. Las gotas resbalan hasta crear un charco de sangre. Y yo la piso como si fuera cemento. Y la lanzo como nieve contra tus labios. Para que tus palabras sean tan frías como tus actos. Y el determinismo que te inunda salga a flote. 

Quizás estoy cansado de descubrir icebergs y que su hielo clave agujas en mi sed.